La obligación del tomador o asegurado en el contrato de seguro

GUILLERMO FRONCIANI
ABOGADO

El contrato de seguro, como todo contrato, se presenta con obligaciones reciprocas entre asegurado y asegurador. El seguro constituye una operación donde el asegurado “cede” su riesgo al asegurador. Su intención es mantener indemne su patrimonio ante eventuales riesgos provocados por circunstancias derivadas de la conducta humana como los accidentes, el robo o hurto, o de la naturaleza misma como el caso de los fenómenos climatológicos. El asegurador “acepta” a cambio de una “prima” asumir los riesgos porque posee los elementos técnicos/actuariales y la condición financiera para enfrentarlos.

Esa relación bilateral genera “derechos” que cada parte contratante se adjudica, pero también obligaciones. Nos ocupamos hoy en este apartado de la obligación del tomador o asegurado, el consumidor, el “cliente”, el sujeto más débil de la relación o la gran empresa que cede sus grandes riesgos. Sus obligaciones principales transcurren en: a) El pago de la prima. El artículo 1573 del Código Civil establece que “… La prima se debe desde la celebración del contrato, pero no es exigible sino contra entrega de la póliza, salvo que se haya emitido un certificado o instrumento provisorio de cobertura…”. Esto hace referencia a la importancia de su pago como contraprestación a la asunción del riesgo por parte del asegurador, y de tal importancia que la misma norma en su artículo 1574 establece que “…Si el pago de la primera prima, o de la prima única, no se efectuare oportunamente, el asegurador no será responsable por el siniestro ocurrido antes del pago…” La asunción del riesgo sin el retorno de la prima afectan los cimientos económicos y técnicos que posibilitan el funcionamiento del seguro que forma un capital de previsión para hacer frente a los siniestros de la masa de asegurados. b) Mantener el estado del riesgo. El riesgo es el objeto del seguro; la cosa asegurada sobre el cual existe un interés económico licito de cubrirlo. El Artículo 1580 del Código Civil expresa: “…El tomador está obligado a dar aviso inmediato al asegurador de los cambios sobrevenido que agraven el riesgo…” . Esta obligación de informar al asegurador las circunstancias que impliquen un agravamiento de su riesgo tiene su justificación técnica en el desequilibrio contractual entre la prima que paga el asegurado y el “verdadero” riesgo cubierto. Ya que técnicamente en el seguro, a mayor riesgo, se debe mayor prima y la falta de información convierte un hecho “previsible” en un “imprevisible” ya que estando informado el asegurador, a través de sus técnicos podría haber establecido anticipadamente recomendaciones de mayor resguardo y seguridad que no lo puede hacer mientras no esté en conocimiento de esa agravación. c) Comunicar el siniestro. Así el Articulo 1589 del Código Civil establece: “…El tomador, o el derechohabiente en su caso, comunicara al asegurador el acaecimiento del siniestro dentro de los tres días de conocerlo…”.

El deber de comunicar, y el plazo de carácter “perentorio” tiene su justificativo para el asegurador en: i) La adopción de medidas necesarias encaminadas a responder con la cobertura; ii) La verificación in situ de la cosa asegurada, cuando sea factible, para así determinar el alcance del daño, la concurrencia de elementos de información, la designación o no de peritos entre otros, y: iii) La efectividad para la posterior acción de subrogación, en defensa de sus intereses como del propio asegurado, ante un tercero que interviene en dicho evento ya sea como damnificado o responsable del daño causado. d) Brindar información. Así el Articulo 1589 2do párrafo del Código Civil expresa “…Además, el asegurado está obligado a suministrar al asegurador, a su pedido la información necesaria para verificar el siniestro, o la extensión de la prestación a su cargo, y a permitirle las indagaciones necesarias a tal fin…”. En una palabra, no es suficiente que el asegurado se limite a comunicar el siniestro, sino que es preciso que se facilite la información más amplia posible sobre las circunstancias y consecuencias del mismo, a requerimiento del asegurador.

Por ultimo; e) El salvamento. El Articulo 1610 del Código Civil expresa: “…El asegurado está obligado a proveer lo necesario, en la medida de las posibilidades, para evitar o disminuir el daño, y a observar las instrucciones del asegurador…”. La institución del salvamento impone al tomador o asegurado la obligación de emplear todos los medios a su alcance para disminuir las consecuencias del siniestro, siempre que los gastos no sean “inoportunos o desproporcionados” a los bienes salvados. Es decir debe haber un equilibrio entre la estimación del siniestro en ese momento y el costo que implica salvar la cosa.

Es importante considerar entonces estas obligaciones, cuyo incumplimiento puede liberar al asegurador el pago de cualquier indemnización generando conflictos en la relación asegurativa.


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