Soberbia

POR JUAN PABLO FERNÁNDEZ BOGADO
@JPFERBO
ABOGADO Y PROFESOR

Mucho pensé si escribir en esta columna sobre un concepto que me llena de curiosidad y es el de soberbia. Gran parte de nuestros problemas sociales y de administración pública que padecemos deviene de este elemento que no nos permite crear políticas publicas colectivas y hace que la “ley del mbarete” (ley del más fuerte) gane todos los mandatos que en realidad la lógica, a través de la razón, debería de construir.

El ejemplo más reciente de esto es la vergüenza publica, por parte de los rectores de la política educativa del país, diciendo que los errores de los libros escolares, lo arreglarían los estudiantes.

La definición de humildad dice que es la virtud que consiste en conocer las propias limitaciones y debilidades y actuar de acuerdo a tal conocimiento. El término proviene del vocablo latino “humilitas”. Podría decirse
que la humildad es la ausencia de soberbia.

Por ende la Soberbia es tener un sentimiento de superioridad frente a los demás que provoca un trato distante o despreciativo hacia ellos. También es el actuar con rabia o enfado que muestra una persona de manera exagerada ante una contrariedad.

Definitivamente que mucho aprendemos del origen de las palabras y cuanto nos ilumina hacia las Características de muchas personas que conocemos y nos dirigen.El Arcipreste de Hita escribió una fábula que
me vino a la memoria y me recordó a tantos líderes que el poder los obnubila y terminan perdiendo el sentido máximo de hacer de la política un servicio para todos y no para uno y su entorno.

La historia dice que: Pasó por un camino un caballo elegantemente adornado. Llevaba un gran número de armas para la batalla. Galopaba altivo y al toparse con un tranquilo asno a mitad de camino, le empujó y siguió corriendo sin disculparse.

El asno se levantó y miró enfadado al caballo. Al cabo de unos días, el caballo volvió derrotado en la batalla. Las heridas habían sido tan graves que ya no servía a los caballeros. Ahora cargaba leña y daba vueltas a una noria.

Al verlo, el asno rebuznó y le dijo riendo:

– ¿Dónde quedó tu valor y tus adornos? Ahora es tu soberbia la que fue castigada.

¿Moraleja? … Busquen en Mateo 7:15-20.

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