Justicia da el visto bueno al BCE

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El abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, Melchior Whatelet, ha asegurado que el programa de compra masiva de deuda pública y otros activos, anunciado por el BCE en marzo de 2015, no vulnera la legislación de la UE.

El dictamen responde a una cuestión prejudicial presentada por el Tribunal Constitucional alemán a raíz de una demanda interpuesta por un grupo de políticos y académicos germanos, que cuestionaban la legalidad de la decisión del BCE Aunque la opinión del Abogado General no es vinculante para los jueces que dictarán la sentencia, estos suelen respetar sus indicaciones en un 70% de los casos. “El programa no vulnera la prohibición de financiación monetaria y no excede del mandato del BCE”, asegura el TJUE. El BCE inició en 2015 un programa de adquisición de activos con el que a 28 de septiembre de 2018 cuenta con 2,08 billones de euros en deuda pública y 170.000 millones de euros en deuda corporativa. El objetivo era estimular la actividad económica para amortiguar el riesgo de deflación y lograr que la inflación se acerque a niveles compatibles con el mandato del BCE: por debajo pero cerca del 2% a medio plazo.

Pero un grupo de académicos y políticos alemanes llevaron el caso ante el Tribunal Constitucional de su país, al considerar que estas medidas equivalen a una financiación monetaria de los Estados miembros, algo explícitamente prohibido por los Tratados de la UE; suponen una vulneración del mandato del BCE y quiebran también la Constitución alemana. Y, entre otras cosas, reclaman que el Bundesbank no participe en el programa, algo que limitaría notablemente su eficacia. Pero Whatelet niega validez a esos argumentos. Afirma que la compra de bonos en el mercado secundario no vulnera la prohibición de financiación monetaria de los Estados. Por dos motivos: porque su efecto no es equivalente al de la adquisición directa a los Tesoros públicos y porque en su opinión, no resta incentivos a disponer de una política presupuestaria sana. En ese sentido se remite a una demanda similar planteada contra las Operaciones Monetarias de Compraventa (conocidas por su acrónimo inglés OMT), que ya dejó clara la legalidad de principio de una operación de compra de bonos soberanos en los mercados secundarios por los bancos centrales de la zona euro. La validez de un programa de este tipo dependerá de las garantías que lleve asociadas.

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