Nunca es buen momento

Hacer reformas estructurales es proyectar al país hacia el futuro, postergar los cambios solo nos condena a vivir en el atraso.
En primera persona
SAMUEL ACOSTA
@acostasamu
Periodista

Decir que la presión impositiva de Paraguay es una de las más bajas en el mundo no es noticia, como tampoco que los niveles de evasión alcanzan casi al 50% de lo que de­bería recaudarse y, sin embargo, toda vez que se menciona algún tipo de cambio para hacer más justo nuestro sistema contributivo salta la excusa de que “no es el momento adecua­do”.

Ya sea por algún factor climático, ruido políti­co o, como en este caso, por una coyuntural situación de desaceleración económica siempre aparece, y aparecerá toda vez que se plantee el tema, algún imponderable para que todo siga exactamente igual.

Esta es la última semana en la que el sector privado y el Gobierno se sentarán en una mesa de diálogo a intentar cerrar un proyecto de reforma tributaria lo más consensuado posible. Según el Ejecutivo, hay acuerdo en un 85%, pero para los gremios ese porcen­taje restante de desacuerdo donde se plantea ajustar los rangos de tasas a los impuestos selectivos al consumo sería casi como abrir la caja de Pandora.

Hacienda admite que tiene intención de subir los rangos a tasas para el tabaco, bebidas alcohólicas y azucaradas, pero aclara que recién luego de un año de aprobada la ley se pondrá analizar en que porcentaje se ajus­tarán, siempre que las condiciones económi­cas lo permitan. Si esta será la nueva regla de juego (siempre que se respete) la idea es correcta, pues cualquier modificación impos­itiva tendrá como sustento un estudio técnico previo y no una decisión meramente política.

Lo que no se puede hacer es volver a poster­gar el debate sobre una reforma tributaria y seguir moviendo a nuestra economía casi como un paraíso fiscal. El año pasado ya se frustró una reforma en el sistema de pen­siones porque “no era el momento” y la situ­ación de las cajas de pensiones cada vez es peor. Que no nos suceda lo mismo con esta propuesta de ordenamiento tributario