Fernández enfrentaría dilema ante el FMI

ARGENTINA

La adjudicación en 2019 de una licitación para entregar tres turbinas en la represa Yacyretá a la compañía alemana Voith Hydro LTDA podría generarle un dilema al presidente, Alberto Fernández, si prosperan distintas impugnaciones que presentó la otra competidora, IMPSA, que perdió el negocio que representa US$ 100 millones.

Es que el Gobierno podría verse en la obligación de elegir entre revisar las condiciones de la adjudicación que formalizó el año pasado la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) para ceder la provisión de tres equipos electromecánicos a Voith Hydro Brasil filial sudamericana de la casa matriz alemana y poner nuevamente en juego a IMPSA, una empresa nacional, o ratificar a Voith y perder la posibilidad de generar más trabajo argentino y obtener más recaudación.

En el medio podrían jugar las negociaciones de la Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI): Alemania tiene el 5,32% de poder de voto en el organismo internacional y protege al igual que otros países desarrollados las inversiones de sus empresas en el exterior.

Una renegociación de ese contrato firmado el 22 de octubre pasado puede poner en riesgo el apoyo de la canciller alemana, Angela Merkel, en la reestructuración de la deuda externa argentina.

ÚLTIMO CAPÍTULO

La contienda iniciada en 2017 por la EBY fue otorgada por U$S 99,7 millones a Voith en julio de 2019, después de que la china Gezhouba quedara descalificada y de que el consorcio Araverá, conformado por IMPSA, la Compañía de Ingeniería Electromecánica (CIE) de Paraguay y Power China ofertara U$S 116 millones para construir tres turbinas tipo Kaplan por 92 MW de potencia cada una (276 MW en total), que ampliarán en un 9% la energía que produce la represa hidroeléctrica ubicada sobre el Río Paraná, en la ciudad correntina de Ituzaingó.

Según entiende la empresa argentina, la EBY no se volcó sobre la oferta “económicamente más conveniente”, que sería la de Araverá por tener una integración del 70% de contenido local y 62% del precio expresado en monedas nacionales, sino por la más barata en dólares, que en abril de 2018, previamente a las sucesivas devaluaciones del peso argentino, fue la de la compañía alemana.