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Editorial

Historia de una vergüenza nacional

Parece que hasta el fin del accidentado mandato, nadie en el luguismo se dio por aludido sobre esta "deudita"

 
 
 

Revisando archivos, encontramos que la deuda contraída con Venezuela se generó en apenas seis meses: agosto de 2008-febrero de 2009, es decir, nació a caballo entre las administraciones de Duarte Frutos y Lugo. El reclamo de Caracas pesa sobre 10 de las 13 facturas firmadas por Petropar por un monto de US$ 268.500.000 que, sumados los intereses por mora, superan los US$ 314.750.000 y monedas. Correspondería a la gestión del exobispo Lugo y sus colaboradores en Petropar dar explicaciones sobre el origen de este escandaloso pasivo.

Parece que hasta el fin del accidentado mandato, nadie en el luguismo se dio por aludido sobre esta “deudita”. Correspondería a Horacio Cartes averiguar su génesis, así que mandó tres misiones a Caracas: Tres de Fleming Duarte entre octubre de 2013 y junio de 2014, dos de Rómulo Campos entre febrero y abril de 2015 y una de Fermín Gil Páez en mayo de ese mismo año. Todos volvieron con las manos vacías. Por mucha onda que hubiera existido entre Lugo y el Comandante Chavez, en Caracas miraban con recelo al nuevo habitante del Palacio de López y al parecer exigieron desde entonces el cumplimiento del Acuerdo de Cooperación Energética firmado en Caracas por Paraguay y Venezuela en noviembre de 2004 que aseguraba el suministro de crudo, refinados y gas licuado de petróleo “bajo un esquema de financiamiento especial”.